martes, 22 de septiembre de 2009

Plantío y olvidos

Algo similar a la angustia y al espanto quiere anidar en mi pecho. La razón, traicionera y maliciosa, abriga con cobardía el natalicio de nuestra separación. Qué debo suponer, a qué labios debo contarles que te has muerto… El silencio no hace respuesta cuando la multitud grita tu abandono y las paredes murmuran tu nombre.

Un desfile de gaviotas se burlan de mis ansias de volar y he visto en el tiempo un disfraz para las miserias y el tormento… adónde las jaleas de ciruela y el amargo de las naranjas que suponían nuestra distancia, adónde la culpa y el perdón por las agonías del destino…

En tus ojos, la causa justa de una lágrima, en tu sonrisa la puñalada a la tristeza
¿qué decía el poeta, qué decían los frescos de la mujer desnuda en aquella casa olvidada?
Todo ha cambiado, y como si fuera presa de una maldición intuyo que el dolor echará raíces sin darnos fruto…

miércoles, 29 de julio de 2009

No que sí

Nunca niegues que...
Ni digas que no...
No dejes de...
Siempre di...
Pero sobre todo,
no me dejes de querer.